Conversaciones inventadas en la cama a las 2 de la madrugada
La felicidad es eso que se nos escapa continuamente por más que corramos tras ella. Se nos escapa porque las personas no estamos preparadas realmente para ser felices. Sonreímos vagamente durante el día como un síntoma más de sumisión cultural, acompañándolo con “buenos días”, “gracias”, “encantada”, y millones de palabras carentes del significado que merecen nuestras sonrisas.
Sonreímos durante un segundo, y volvemos a la “realidad”, esa realidad en la que el segundo de nuestra sonrisa es equivalente a horas de insomnio intentando resolver problemas que a veces ni merecen ser resueltos ni estamos capacitados para ello.
Las personas parecemos diseñadas para dedicarnos a nuestros males, y dejar pasar desapercibidos nuestros “bienes”.
Ocurre, que de manera excepcional logramos superarnos a nosotros mismos. Y si en ese maravilloso, mágico y excepcional momento, miramos a nuestro alrededor, podremos darnos cuenta que estamos viviendo una de las mejores etapas de nuestras vidas. Etapa, que recordaremos dentro de un tiempo y nos reafirmaremos en que aquello pasado era bueno. Y volveréis a sonreír.
Mirad a vuestro alredor. Sonreíd. Dad gracias. Y disfrutar. Porque es este. ESTE. Este es el mejor momento que podéis vivir en vuestra vida. No dejéis que se os escape.
Gracias, por hacer que un mundo pequeño se vuelva tan grande con tu sonrisa